domingo, 2 de octubre de 2016

Uno siempre cambia al amor de su vida de Amalia Andrade


¿Tu corazón esta roto?
¿No te calienta ni el sol?
¿Sientes ganas de llorar e instintos homicidas hacia quien te haya roto el corazón?
¿Tu gato huyo  cuando creíste que nunca lo haría pero si lo hizo?


Si es así, este libro es perfecto para ti, mas que un libro es una libreta de auto-ayuda muy practica y divertida en sus momentos (Casi todos), pásate y léela, no te arrepentirás, ademas, te subirá mucho el animo y te hará reír tanto como a mi :)



sábado, 1 de octubre de 2016

A Traves de Una Foto



Holiiisss bebeses *0* si es la tipa rara que nunca sube nada xDD aquí les traigo algo para sus ojazos bellos y si les gusta pues síganlo por watpad porque se me hace mas fácil actualizarlo allí por todo eso de que no uso mi pc y es mas lo que estoy sin ella xDD





La brisa del verano se colaba por las ventanillas del auto acompasándose con la música saliendo de los altavoces, mi voz algo chillona y desafinada la seguía, o al menos trataba.

Un sentimiento de libertad me llenaba y solo mis labios daban evidencia de ello ya que mis ojos estaban bien ocultos bajo los lentes de sol mas grandes que que habia conseguido en la tienda, después de todo mi cambio de look aun me apenaba un poco.

- Ahora si puedes hacerle justicia a tu nombre de sirena - había comentado mi prima Fay mientras ella y su gemela analizaban a fondo mi nuevo guardarropa.

De eso ya hacian cinco meses y aun no me acostumbraba a tanta atención masculina la cual parecía ir en aumento cuando se descomponia mi adorado auto. La otra gemela, Alora, insistía en que no entendía que le veían los hombres de sexy a estar bajo un vehículo toda grasienta y sudada ademas de arruinar un sin fin de ropa, pero como ambas se habían propuesto a conseguirme un novio antes de terminar el año y la mecánica era mi punto fuerte no se quejaban mucho.

Y ahora yo iba rumbo a su casa a una hora de camino. Desde alli iríamos a la casa en la playa que tienen mis tíos a unas tres horas mas de viaje, llevábamos tres meses esperando este dia ya que dispondríamos de una semana entera sin padres ni vigilancia, claro está que eso a mi me traía sin cuidado pero mis brujitas querían divertirse y sin mi no habría permiso ni transporte.
A quince minutos de la casa de mi tia una llamada interrumpió mi canción favorita al conducir y fue reemplazada por la voz de mi madre.

- Ariel, tu tia acaba de decirme que no has llegado ¿En donde demonios andas?

- mamá, cálmate. - dije respirando profundo - estoy casi llegando ¿Por quien me tomas? No tengo intensión de ganarme una multa por exceso de velocidad solo por ser puntual, te llamo cuando llegue a la playa. Te amo.

Con el mando oculto en el volante le colgué y silencie las llamadas para que no me siguiera interrumpiendo, ella sabía cuanto amaba la soledad y mas cuando solo eramos la carretera y yo.
Mientras empezaban los suburbios junto con otra canción sono un muy fuerte ¡poff! haciendo que me orillara frente a una panadería. Con un suspiro baje del auto resignada a ver que ocurría y al acercarme a la puerta del pasajero pude ver un caucho sin aire. Por unos segundos lo contemple sin saber que hacer, mis primas me matarían si ensuciaba mis jeans de diseñador y aun mas si alguna mancha llegaba a mi camisa roja a cuadros.

Rayos.

- ¿Necesitas ayuda? - pregunto una suave y melodiosa voz.

Gire a ver al proveedor de la voz y encontré a un joven unos dos años mayor que yo, llevaba ropa deportiva algo sudada pero no de esa forma toda fea y asquerosa, su ojos Azul celeste me dejaron atrapada en ellos ¿Que me estaba diciendo? ¿Era conmigo?

- E..emm.. Estoy bien la verdad - dije por costumbre. me dedicaba a la mecánica ¿como un caucho podría mas que yo? Que estupidez.

-Parece ser que eres una chica ruda entonces - dijo recostando su espalda de mi auto, como odiaba que la gente hiciera eso.

Preferí guardar silencio y abrir el maletero con el mando a distancia y sacar todos mis implementos, pero habia un problema... Mi estúpidamente grande maleta no me dejaba hacer nada y me era imposible sacarla sin fuerza extra.

- ¿Segura que no necesitas ayuda pequeña? - dijo el chico acercándose.

Suspiré resignada mientras señalaba mi maleta.

- ¿Puedes sacarla por favor?

El chico me mostro una media sonrisa y se colocó junto a mi, al ver el tamaño la maleta, volteo a verme. Haciendo que su estúpidamente brillante cabello dorado, con su peinado "casual", casi me encegueciera. Agradecía tener aun mis lentes de sol.
Volviendo al aqui y ahora..

- ¿Te estas mudando aqui? - me preguntó con un brillo que parecía ¿esperanza? en sus ojos, los cuales eran tan lindos...

¡Demonios Ariel! ¡Fay y Alora se molestaran si tardas! Aunque si consiguiera el numero de ese buen ejemplar de caballero se les pasaría... El chico se me quedo viendo como si esperara una respuesta ¿Una respuesta a que? A una pregunta que habia hecho y que no recordaba ¡Argh! ¿Que me ocurria?

- ¿Y bien? - preguntó sacándome de mi ensoñación.

- ¿Y bien.. qué? - pregunte sonrojándome. Ahora si que no me quitaría los lentes de sol.

- ¿Te mudas o para que necesitas una maleta tan llena? - dijo divertido por mi despiste.

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Nefilim: El Beso del Amanecer de Leah Cohn

Cuando Sophie, una joven estudiante de música, conoce en Salzburgo al virtuoso y enigmático violonchelista Nathanael Grigori, lo que siente es amor a primera vista. Sin embargo, al terminar el verano él la abandona de forma repentina.

A Sophie lo único que le queda es la hija que han tenido en común, Aurora, quien al cumplir los siete años sufre una extraña transformación. Lo que Sophie no sabe es que su hija ha reavivado una antigua lucha entre el bien y el mal

No en vano Nathanael y Aurora no son seres humanos normales, sino nefilim, inmortales, y deben cumplir una misión secreta.
En este absorbente debut literario, Leah Cohn lo tiene todo de su lado: unas grandes dotes narrativas, el amor, el misterio y a los nefilim, las nuevas criaturas celestiales.

Buscando Alaska John Green


Miles ve cómo su vida transcurre sin emoción alguna. Su obsesión con memorizar las últimas palabras de personajes ilustres lo lleva a querer encontrar su Gran Quizá (como dijo François Rabelais justo antes de morir). Decide mudarse a Culver Creek, un internado fuera de lo común, donde disfrutará por primera vez de la libertad y conocerá a Alaska Young. La preciosa, descarada, fascinante y autodestructiva Alaska arrastrará a Miles a su mundo, lo empujará hacia el Gran Quizá y le robará el corazón...

Tengo Tu Numero



Diez días antes de la boda, Poppy pierde su anillo de compromiso. Todo se tuerce en un hotel lujoso de Londres  en el que ella y sus amigas están celebrando su despedida  de soltera por todo lo alto. Todas quieren probarse ese anillo tan valioso, y entre risas y champán, suena la alarma de incendios y salen corriendo a la calle. Al llegar fuera, nadie tiene el anillo. Desesperada, Poppy empieza a llamar a todo el mundo para pedir ayuda y ¡alguien le quita el móvil de la mano! ¡Se lo han robado también! ¿Cómo la van a avisar ahora cuando encuentren el anillo? Y acto seguido, ve un móvil en una papelera, un móvil tirado a propósito a la basura y que ella necesita urgentemente. Poppy le pasa el nuevo número a todos sus amigos y además contesta las llamadas que recibe y lee los mensajes dirigidos a la propietaria anterior, la secretaria (que acaba de dimitir) de Sam Roxton, un empresario importante. Mientras sigue buscando el anillo, Poppy está en contacto con Sam Roxton, el dueño del nuevo teléfono. Sam le dejará quedárselo un tiempo a cambio de que le reenvíe todos los mensajes que reciba, pero Poppy a veces contesta de parte de Sam en temas profesionales y también personales. No tiene freno. Sam también empieza a opinar sobre la vida de Poppy, sobre su boda, sobre los suegros y sobre el mismo novio, quien, quizás, no sea tan maravilloso como pensaba.

lunes, 29 de agosto de 2016

No quiero herirte mas



*Una historia corta encontrada en el sin fin de mis historias inconclusas*


Todos los ojos sobre mi, por fin. Que pena que así no es como me imagine que seria la primera vez que todos pusieran sus ojos en mi. Yo quería estar llena de joyas y que aquel joven cazador me viera con adoración. Pero que se le haría… después de todo yo era su presa y el había hecho un gran trabajo porque tenia a la reina de los vampiros en sus manos.

El sol se alzaba en el horizonte y mi tiempo se acababa. Así era como acabaría mi vida luego de un milenio vagando por la tierra buscando a mi alma gemela, y la había encontrado en un cazador de vampiros, que triste que el era la persona que mas odiaba a los vampiros en este mundo.

- un ultimo deseo - dijo desafiándome.

- ¿Pueden ser dos? - pregunte coqueta.

- no

- esta bien... Entonces quiero un beso tuyo.

- ¡¿Que?!

- quiero llevarme ese recuerdo.

El lo pensó y luego suspiro, aceptando. Yo me gire y le di la espalda al sol.

- todos afuera - ordene a sus hombre.

Ellos pusieron objeción pero el les hizo señal que se fuera.

- estaré bien. - les dijo y ellos aceptaron, abandonando el balcón. Una vez solos me observo divertido - me estoy tomando muchas molestias por ti.

Yo sonreí y me acerque a el. Puse mis manos sobre sus hombros y lo bese con pasión, el me respondió igual. Era un consuelo saber que el me correspondía. Sus manos se posaron en mis caderas y me acerco aun mas.
De repente se aparto y me contemplo con ojos salvajes.

- ¿Que me estas haciendo? - pregunto

- solo te demuestro cuanto te amo.

- huye - me dijo lamentando sus palabras - huye y cuando pueda te alcanzare.

Empece a sentir el ardor del sol en mi piel

- no - dije abrazándolo - porque soy un ser que solo causa dolor y se que ahora que te tengo te querré convertir en algo como yo y me odiaras. Prefiero romperte el corazón ahora.

Mi cabello se incendio consumiendo mi vestido de algodón y en pocos segundo mi piel. El me veía asustado, me dolía.

- te amo - dije antes de volverme cenizas...




(Se que los tengo abandonados pero en el ultimo año he desarrollado una aversión a mi computadora, ademas de que esta tan insoportable que seria capaz de lanzarla al piso. hace algunos dias estuve por aqui pero perdi el dia arreglando un desastre de otoya asi que no he podido publicar, menos elegir algun libro para compartirles.. igual siempre estoy al pendiente de ustedes ¡los amo!)